
Me encontraba enfrente al espejo del salón,
estábamos todas preparadas, la maestra puso el Mezdeque y comenzó a sonar la percusión fuerte. La rutina, ochos, camellos, chimmies, de nuevo camellos, por ultimo libre.
En ese momento me encontré con migo misma, era una maquina andante de chimmies, no podía parar de hacer ochos y camellos, inventarme pasos y fusionarlos con mas movimientos. Yo quería solo mirarme en el espejo como si ahí estuviera, Tú ya sabes quién, la profesora me llamo aparte y me dijo:
-Está bien que bailes así, pero no sé, tal vez debes de dejar de pensar en esa persona, crees que no me di cuenta, estas pensando en él, y es la misma persona de hace dos años… déjalo ir de tu mente y mejor fluye por ti misma… ya es hora de continuar y dejar a ese hombre por otro lado.
Isa y Katy, cuando estamos las tres juntas, desde el centro de la tierra llega a nosotros la energía que nos hace bailar como las diosas que somos. Sin ustedes dos, la danza no sería lo mismo. Las quiero demasiado.